miércoles, 15 de agosto de 2012

Anonimato y el Habeas data o Derecho a la información

 Interrogantes

  1. ¿Qué puedo hacer si una institución pública o privada recolecta información acerca mío?
  2. ¿Puedo evitar que una institución pública o privada recolecte información sobre mí persona?

Información

En el 2012, el gobierno argentino empieza implementar tecnologías de biometría para identificar  a los ciudadanos. En particular se incluye en Aeropuertos y con fines de vigilancia policial. Este tipo de despliegues se identifica por expertos en derechos humanos como una destrucción total del anonimato [1].

Según la Electronic Frontier Foundation, unos de los organismos líderes en el estudio de los derechos de la gente con respecto a nuevas tecnologías, el anonimato es un derecho [1]. Cualquier recolección de información de personas debería ser consultada y aprobada por la persona antes de efectuarse. Como por ejemplo pasa en un estudio de mercado, experimentos científicos o pruebas de productos, se junta un grupo de personas, se las informa acerca del proceso en el que van a participar, que información se va a recolectar y se pide que den permiso explicito. Es decir para recolección de información personal no anónima debería haber siempre un opt-in, es decir una inclusión opcional y explícita, de caso contrario se asume que el individuo no dio su consentimiento para la recolección. La gente de derecho llama a esto último consentimiento informado.
Con respecto a la recolección de información que garantiza el anónimato, por ejemplo medir cuanta gente pasa por una estación de subte mirando los pies, en principio no habría ningún derecho que proteja al ciudadano porque esa información nunca podría ser usada en su contra. En cambio si filmaran su cara se podría perder el anonimato usando algún sistema de reconocimiento de caras lo cual generaría información personal. Igual con respecto a sistemas que solo miden números de gente podría haber casos donde se pierda el anonimato. Por ejemplo si pasa una sola persona por la estación de subte y se sabe que Roberto salió del trabajo a alguna hora y solo puede salir por esa estación entonces se deduce que fue él quien paso por ahí a tal hora.

En Argentina parecería ser legal que se recolecte información  sin permiso pero los ciudadanos tienen derecho a ver esa información para revisar su precisión y a pedir que la modifiquen si hay errores. Aclaremos que el que recolecta la información la puede usar en contra del ciudadano por eso el ciudadano podría pedir corroborar la información y eventualmente pedir rectificación si hay errores. La legalidad de esto se basa en un derecho que llaman Habeas data.
Habeas data es el derecho, en ejercicio de una acción constitucional o legal, que tiene cualquier persona que figura en un registro o banco de datos, de acceder a tal registro para conocer qué información existe sobre su persona, y de solicitar la corrección de esa información si le causara algún perjuicio.
Este derecho se fue expandiendo y comenzó a ser reglamentado tanto por leyes de habeas data como por normas de protección de datos personales.
También se encomendó a Organismos de control la vigilancia sobre la aplicación de estas normas. Así existen en diversos países (como España, Francia, Argentina y Uruguay) organismos de control que tienen por misión supervisar el tratamiento de datos personales por parte de empresas e instituciones públicas. También se suele exigir una declaración de los ficheros de carácter personal para generar transparencia sobre su existencia.[2]
Estas son las leyes para algunos lugares de Argentina:

 Observaciones: 

Se ve que hay leyes para ver a posteriori la información recolectada (Habeas data) pero no hay legislación para garantizar el anonimato o el consentimiento informado en ese sentido. Por ejemplos las empresas telefónicas no garantizan ninguna forma de anonimato ni piden ningún consentimiento para registrar conversaciones o historial de llamadas. La excusa habitual de todos los políticos es que la vigilancia es con fines policiales de evitar el crimen o evitar las actividades de terroristas subversivos.

Especulaciones:

Tal vez esta institucionalizada la falta de anonimato y consentimiento informado para que el gobierno y empresas puedan controlar y regular la actividad de sus ciudadanos o clientes.

Desarrollando el fundamento del derecho al anonimato entiendo que la información sobre una persona le da al que la tenga un control potencial parcial o total sobre su vida. Es decir una reducción del anonimato es de forma potencial una reducción de la libertad. Entonces se hace evidente que una democracia representativa no se va a garantizar el anonimato porque los representantes no podrían ejercer el poder delegado por los ciudadanos si no tienen la información y herramientas para ejercerlo.

Conclusiones

  1. Si alguien esta usando información personal en contra de uno, lo primero que hay que hacer es pedir acceso a esa información  para analizarla y rectificarla o confirmarla. En teoría, me imagino que uno podría alegar que como no hubo consentimiento informado esa información no puede ser usada en contra de uno.
  2. Legalmente hoy en día no se puede evitar que se recolecte información sin  el consentimineto informado. Lo único que puedo es usar herramientas tecnológicas para aumentar el anonimato en el espacio público (por ejemplo usar sombrero) y en la Internet (mandar correos cifrados con una clave).
Apuntemos a un futuro donde el derecho al anonimato se satisfaga de forma automática y donde uno solamente le brinde información personal a expertos o a experimentos en los cuales uno este interesado en participar.

Referencias:

[1] El triunfo final sobre el anonimato http://www.revistacrisis.com.ar/el-triunfo-final-sobre-el.html
[2] EFF Anonimity https://www.eff.org/issues/anonymity/
[3] Habeas data http://es.wikipedia.org/wiki/Habeas_data

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